3 de febrero de 2012

¿Cómo disfrutar el sexo anal y no morir en el intento?

El sexo anal es una de las opciones que tienen las parejas para disfrutar al máximo su intimidad. Ya no se considera una práctica sexual exclusiva de los homosexuales o de hombre a mujer en las parejas heterosexuales; sino también de la mujer al hombre.

Si tu pareja te propone hacerlo o si lo has probado pero le temes al dolor, revisa los siguientes 'tips' para que el sexo anal se convierta en una experiencia satisfactoria.



  • Por ser el ano una zona diseñada para eliminar las heces, debe estar limpia y lavada antes de la relación sexual. Algunas personas usan un enema para eliminar los residuos que puedan estar en la zona anal, pero basta con que esté limpia y recién lavada.
  • El estímulo de cualquier tipo al ano, ya sea con un dedo, la lengua, un dildo o con el pene, de manera gradual hasta lograr la dilatación del ano. Estos, estimula un reflejo involuntario que tiende a cerrar el esfínter; eso explica por qué duele la penetración cuando la persona no se ha preparado con antelación.
  • Relaja esta zona masajeando suavemente con el dedo lubricado y luego ve aumentando gradualmente el estímulo antes de iniciar la penetración.
  • Usa un lubricante a base de agua para untar el dedo, el dildo o el pene. Esto es absolutamente necesario porque el ano no tiene lubricación natural como lo tiene la vagina. Recuerda que, por higiene y comodidad, debes colocar un condón lubricado al objeto que va a entrar al ano (el dedo, el dildo, o el pene). Después de terminar, debes desechar el condón y no buscar la penetración vaginal sin antes lavar el pene, el consolador o el dedo, para evitar arrastrar las bacterias que viven en la zona anal a los genitales.
  • El sexo anal no tiene por qué doler, adicional al estímulo que realizas para la penetración con tus dedos, trata de concentrarte en la respiración y suelta los músculos de tu cuerpo. Esto ayudará a que te relajes y puedas llevar a cabo la relación sin sentir ninguna molestia.  
  • Muchos hombres heterosexuales piden a sus mujeres que les estimulen el ano. Esto no debe sorprender, ya que esta zona tiene receptores nerviosos de procedencia similar a los de los genitales que pueden desencadenar orgasmos. El hecho de que un hombre desee ser penetrado, no significa que sea homosexual. Simplemente anhela ampliar su horizonte de placer con su pareja.
  • La penetración debe realizarse poco a poco y la persona que va a ser penetrada es quien debe guiar para lograrla. Los movimientos coitales serán progresivos de acuerdo a la relajación que se vaya logrando. Si te duele, debes decírselo a tu pareja para que se detenga y cambie la velocidad del estímulo.
  • Algunas personas no logran tener orgasmos con el sexo anal. Por eso mientras se realiza, se deben buscar alternativas para estimular el pene o la vagina y lograr la satisfacción mutua. Busca ser creativo y comunícale a tu pareja lo que quieres o lo que sientes en ese momento.
  • Recuerda que deben hablar en pareja sobre este tema antes de intentarlo. Nadie está obligado a tener un sexo anal si no está de acuerdo o si tiene miedos o prevenciones. La presión indebida sólo logrará que tu pareja ponga mayor resistencia y franco rechazo a tu propuesta.

No olvides el uso del condón desde el inicio hasta el final del sexo anal.

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